Ir al contenido principal

Los libros que no terminamos.

 ¿Fracaso o señal de madurez lectora?


Leer siempre fue visto como un acto que exige compromiso: empezar un libro, seguirlo hasta el final y después opinar con autoridad. Sin embargo, cada vez más lectores se permiten algo distinto: abandonar un libro sin culpa. ¿Es un fracaso o, en realidad, una señal de madurez lectora? En esta reflexión quiero invitarte a repensar el vínculo que tenemos con los libros y cómo dejar uno a medias puede ser también parte de nuestro crecimiento como lectores y como personas.

Un libro abierto con un marcador a la mitad

Abandonar un libro: del mito al aprendizaje

Durante mucho tiempo, nos enseñaron que dejar un libro a la mitad era casi un pecado. Como si la lectura tuviera que vivirse con disciplina militar. Pero la verdad es que los libros no son obligaciones: son experiencias. Y como toda experiencia, no todas nos llegan de la misma manera ni en el mismo momento.

Cuando soltamos un libro que no nos atrapa, estamos reconociendo algo muy valioso:

  1. Que nuestro tiempo es limitado.

  2. Que leer es también elegir.

  3. Que no todas las obras son para nosotros, y está bien.


Señales de madurez lectora

Lejos de ser un fracaso, abandonar libros puede ser síntoma de crecimiento. Te comparto algunas señales de por qué esto habla bien de tu recorrido lector:


  1. Criterio propio: ya no leés porque “hay que leer”, sino porque realmente buscás algo en el texto.

  2. Autoconocimiento: reconocés qué estilos, géneros o temáticas te entusiasman y cuáles no.

  3. Respeto por tu tiempo: no te obligás a avanzar solo por cumplir.

  4. Mayor sensibilidad: entendés que cada libro tiene su momento y que quizás no es ahora.


Persona leyendo relajada


La productividad aplicada a la lectura

Como lectora, escritora y freelancer, sé lo importante que es optimizar el tiempo. Al igual que en el trabajo, la lectura también merece organización y disfrute. No se trata de acumular títulos “leídos” como medallas, sino de vivir la experiencia que realmente nutre.


Algunas ideas para aplicar:

  • Permitite soltar: si un libro no te engancha después de cierto punto (por ejemplo, 50 páginas), quizás no es para vos.

  • Llevá un registro: anotar qué libros abandonaste y por qué te ayuda a conocerte más como lectora.

  • Alterná lecturas: no hace falta leer uno a la vez. Podés tener un libro intenso y otro más liviano en paralelo.

  • No todo es literatura clásica: a veces un ensayo, una novela breve o incluso un libro ilustrado puede darte más que una obra “obligatoria”.


Creatividad, literatura y libertad

La lectura no es un examen que se aprueba o se desaprueba. Es, más bien, una herramienta de creatividad, crecimiento y libertad personal. Un libro abandonado no significa fracaso: significa que estás eligiendo qué voces querés escuchar y cuáles no.

Y esa elección, en lugar de achicarnos, nos empodera. Nos hace más auténticos como lectores y también como creadores, porque todo lo que consumimos influye en lo que producimos.


Reflexión final

Los libros que no terminamos nos enseñan tanto como los que sí llegamos a la última página. Nos hablan de nuestros intereses, de nuestras búsquedas y de la importancia de escuchar nuestras propias intuiciones.

En definitiva, abandonar un libro no es rendirse: es un acto de madurez lectora y de respeto hacia uno mismo. Porque leer no es acumular, sino crecer.


Mar Jimenez F. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Por Qué Algunas Personas Conectan y Otras No

 La Vibración Personal y el Destino.  En los últimos días, he sentido la necesidad de detenerme y observar con más atención la forma en que nos relacionamos en las redes. No tome la decisión de hacerlo con una motivación de juicio, mucho menos de reclamación. Lo real es que intento ser honesta conmigo misma y dejar un mensaje que pueda ayudar a otros.  He estado mirando con calma los pequeños gestos cotidianos que tenemos entre creadores en las redes sociales, las reacciones que damos, las que no damos, las palabras que elegimos y las que evitamos.  Ese sutil comportamiento digital revela mucho más de lo que vemos o  publicamos. Esta observación sin filtros  me llevó a escribir este artículo.  " A veces la claridad llega cuando uno deja de buscar respuestas afuera y empieza a leer entre líneas la vibración real de lo que sucede". Mar jimenez F La Vibración Personal y el Destino: Por Qué Algunas Personas Conectan y Otras No. En estos días estoy en medio...

Cómo organizar tu año creativo.

  Planificación simple para artistas, artesanos y escritores Arranca un nuevo año y, con él, la sensación de que todo es posible, pero también el miedo a desordenarnos, procrastinar o sentir que no llegamos a nada. Si sos bordadora, tejés crochet, pintás, escribís, ilustrás o trabajás con cualquier forma de arte manual o creativo, la organización no tiene por qué ser rígida ni aburrida. Al contrario: puede ser una gran aliada para crear con más disfrute y menos ansiedad. Este artículo es una guía sencilla para ayudarte a organizar tu año creativo, definir metas reales y crear un sistema flexible que se adapte a tu ritmo y a tu energía. Ilustración que acompaña este artículo sobre planificación y procesos creativos al comenzar el año. 1. Empezar por una pausa consciente (antes de planificar) Antes de anotar objetivos, es importante frenar un poco y mirar hacia adentro. Preguntate: ¿Qué disfruté crear el año pasado? ¿Qué me agotó? ¿Qué me gustaría repetir y qué no? ¿Qué ti...

El origen creativo de mis historias infantiles ilustradas

  D e la memoria a la fantasía ¿De dónde nacen las historias infantiles ilustradas?  Muchas veces pensamos que las ideas aparecen de la nada, como una chispa repentina, pero en realidad se alimentan de experiencias, recuerdos y emociones que vamos acumulando a lo largo de la vida. En mi caso, el proceso creativo de mis cuentos e ilustraciones infantiles surge de un punto muy personal: mi infancia, los niños de mi entorno y la mirada adulta que combina memoria y fantasía. Cada historia que escribo y luego ilustro es un puente entre lo que fui, lo que viví y lo que imagino. En este artículo quiero contarte cómo se da ese proceso creativo en mi y cómo un recuerdo o una experiencia cotidiana se transforma en un cuento ilustrado para niños y qué elementos hacen que una historia logre tener vida propia. La infancia como semilla de las historias Cuando me siento a escribir un cuento infantil, lo primero que hago es volver a mi niñez. Esa etapa de la vida está llena de detalles, sensa...