La Vibración Personal y el Destino.
He estado mirando con calma los pequeños gestos cotidianos que tenemos entre creadores en las redes sociales, las reacciones que damos, las que no damos, las palabras que elegimos y las que evitamos.
Ese sutil comportamiento digital revela mucho más de lo que vemos o publicamos. Esta observación sin filtros me llevó a escribir este artículo.
La Vibración Personal y el Destino: Por Qué Algunas Personas Conectan y Otras No.
En estos días estoy en medio de conversaciones que siento que no salen desde la razón. Quizás nacen de una intuición profunda que se fue gestando en mi. Y estoy refiriéndome exactamente a la idea de la vibración personal.
Sé que para algunos puede parecer una reflexión holística, pero no es así es una situación que ha sido abordada por la psicología. (dejo al final libros de referencia)
Salvando esto continúo.
Hay una mezcla entre la mentalidad que tenemos, nuestra energía, nuestra historia personal y la sensibilidad. Puedo afirmar que no soy la única que en algún momento sintió esto. Aunque no podamos explicar de dónde viene, la verdad es que antes de poder razonar el origen, lo sentimos.
La vibración que tenemos de forma individual está presente en todo lo que hacemos, en todas nuestras relaciones y la gente con la que conectamos. Incluyendo también en las metas que perseguimos.
Creo que en este punto ya te diste cuenta de que va todo esto: En este artículo te comparto una reflexión que combina psicología cotidiana, observación del mundo real, intuición y experiencia humana.
Las vibraciones existen, aunque les pongamos otro nombre.
1. ¿Qué significa realmente la vibración?
Cuando hablamos de vibración, no estamos hablando de magia, ni de misticismo holístico. Estamos hablando de algo totalmente real, que se basa en cómo piensa, siente, actúa y se expresa una persona.
La vibración personal está hecha de nuestros hábitos mentales, nuestras heridas y nuestros aprendizajes. Se refiere también a nuestras aspiraciones, sensibilidades, nivel de conciencia y a la forma en que tratamos a los demás.
Con eso se crea una especie de frecuencia que reconoce, o rechaza, otras frecuencias. Por eso hay personas con las que te entendés en minutos y otras con quienes, aunque lo intentes mil veces, nunca terminás de encajar.
2. Entornos distintos generan vibraciones distintas.
Ahora hablaré de una verdad incómoda, pero que es totalmente real. No vibra igual alguien que creció en un barrio, en una zona de peligro, donde escuchar tiros es parte de la vida, que alguien que se mueve entre lujos, es zonas privadas y llenas de seguridad.
Y quiero aclarar que esto no tiene nada que ver con superioridad. Lo que digo tiene que ver con que el medio en el que estamos y crecemos nos obliga a desarrollar ciertas pautas y apreciaciones sobre de la vida y sobre las personas con que nos relacionamos. Es simplemente que venimos de mundos diferentes.
Todo esto no son más que estrategias de supervivencia, que marcan nuestras emociones, los tipos de pensamiento, la forma de ver el mundo y las expectativas frente al futuro. Eso al final, se transforma en vibración. Por eso, dos personas que viven realidades extremas difícilmente sintonizan.
3. La vibración y el logro de metas.
Si eres de los míos a los que la vida y las circunstancias no se la han puesto fácil, conectarás con lo siguiente:
El esfuerzo NO siempre alcanza. Otra verdad dura que no es fácil de digerir.
Hay quienes se esfuerzan, crean, trabajan, luchan y aún así sienten que no terminan de lograr nada. No creo tampoco que esto se relacione con la mala suerte o cosas por el estilo. Más bien, creo que es desalineación vibratoria.
Lo explico de forma más simple:
Si tu entorno inmediato vibra distinto a vos, o demasiado bajo, te va a costar un mundo encontrar apoyo, oportunidades, clientes, aliados y reconocimiento. Y no es porque vos estés mal, o que no hagas lo suficiente. Es porque estás intentando florecer en un suelo que no está preparado para lo que sos.
4. La tribu: esa gente que sí vibra con vos.
Cuando en marketing dicen “Encontrá tu tribu”, suena un poco superficial. Pero cuando lo entendés desde el punto de vista energético las cosas cambian.
Desde el punto de vista energético nuestra tribu es la gente que entiende nuestra sensibilidad, que valora nuestro arte, que respeta nuestros ritmo, que se identifica con las ideas que tenemos, que siente lo que sentimos, que vibran en la misma frecuencia emocional. Y cuando encontramos a nuestra tribu, todo fluye, porque ahí la vibración es compartida. No tenemos que explicar, que justificar, ni bajar nuestra luz para encajar. Encajamos naturalmente.
Dejame decirte: si estás pasando por una situación incómoda y difícil en este momento, tenés que tener claro que tu tribu si existe. No son millones, pero son suficientes para formar comunidad, para sostener un proyecto, para elevarte.
5. No todo se logra solo con sacrificio.
Sinceramente no quería escribir sobre esto, pero siento que debo hacerlo. tengo la certeza de que nos vendieron la idea de que si trabajás duro, vas a triunfar. La verdad es mucho más compleja: Solo triunfa quien trabaja en sintonía con su vibración, su entorno y su tribu.
Para avanzar de verdad se necesita, apoyo emocional, oportunidades reales, claridad mental, gente con buena vibra alrededor, acceso a recursos y un entorno que no destruya lo que estás construyendo.
Cuando todo eso falta, no es que fallaste, es que estás haciendo un esfuerzo gigante contra una corriente vibratoria que no te acompaña y aunque seguro que si estás avanzando lo sientes más lento y más pesado.
6. Un punto importante a aclarar: Esto no es despotricar, es abrir conciencia
Hablar de vibraciones no es escapar de la realidad que vivimos, es entenderla para que no afecte, o lo haga lo menos posible. Es reconocer que no estamos aislados y somos parte de nuestros entornos, de nuestras historias y de las energías.
También, es aceptar que cuando no conectamos con la gente de alrededor, no es personal, que cuando el camino se traba, no es incompetencia, que cuando un sueño tarda, no es un castigo y que cuando algo fluye, es porque encontramos al fin la frecuencia correcta.
La vibración personal no lo explica todo, (aunque quisiera que si) pero explica muchísimo del por qué logramos lo que logramos y del por qué cuesta tanto lo que no.
Quizás este artículo llegue justo a la persona que necesita leer esto hoy; así lo espero. Quizás sea una pequeña semilla para que ayude a otros a empezar a observar su propia vibración y a buscar su tribu.
Conclusión:
Al final, todo se resume a algo que no puede ignorarse: la vibración con la que actuamos, creamos y nos vinculamos. Podemos adornar discursos, repetir frases motivadoras o construir fachadas impecables, pero la energía auténtica siempre se filtra, para bien o para mal.En un entorno tan sobrecargado de estímulos como las redes, reconocer esa vibración se vuelve un acto de autoprotección emocional y de madurez creativa.
Elegir con quién interactuamos, qué dejamos entrar y qué dejamos ir, no es distanciamiento: es higiene mental. Y quizá ese sea el verdadero aprendizaje detrás de todo este escrito.
Muchas gracias por tu lectura.
No olvides seguirme en mis redes.
Mar Jimenez F
Referencias a consultar para mayor amplitud del tema:
Carl Rogers – Psicología Humanista
Abraham Maslow – Psicología de la Autorrealización
Carl Jung – Psicología Analítica
Pierre Bourdieu – Sociología (Habitus y Campo Social)
Daniel Goleman – Inteligencia Emocional y Social


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